Biografia de Tony Dize

Tony Dize renueva la melodía de la calle. Es la prueba de un gusto distinto, refinado y sensible. Un sabor que nace en los barrios latinos de Estados Unidos, pero que busca algo mucho más allá.
Tony Feliciano Rivera nació en Springfield ,(Boston) “la ciudad de Los Simpson” como él la llama, en el corazón de un barrio hispano, pues sus orígenes son netamente puertorriqueños. Tras el abandono de su padre, cuando Tony tenía apenas tres meses de nacido, su madre tomó las riendas del hogar para poder sacarlo adelante junto a su hermano mayor. “Mi mamá en Estados Unidos tenía tres trabajos para poder mantenernos y no quería que creciéramos en las calles, con gente extraña”, recuerda el artista. “Así es que cuando yo tenía casi diez años, nos fuimos a vivir a Coamo, un pueblo al sur de Puerto Rico, cerca de Ponce. Allí vivían mis abuelos maternos y fue con ellos con quienes me crié”, agrega Tony.
Adaptándose a un nuevo idioma y a un modo de vida distinto al que llevaba en Estados Unidos, Tony comenzó a mostrar gusto por la música, inspirado por todos los exponentes del género urbano en pleno apogeo: Vico C, Tego Calderón, Wisin y Yandel, Tempo, Ivy Queen, etc. “Recuerdo que mi mamá me llevaba a cuanto festival o fiesta patronal había en el pueblo. Allí ya todos me conocían... Pero la verdad, del sur de Puerto Rico no salían muchos artistas”.
Paso a paso, Tony comenzó a avanzar en su incipiente carrera de intérprete amateur. Para poder costear sus grabaciones y sus estudios de Criminología en la Universidad Católica de Ponce, se dedicaba a trabajar en todo lo que podía, desde grabar coros para otros, hasta trabajos de mantenimiento. Incluso, en algún momento, intentó ingresar al Army con la idea de ayudarse económicamente, pues además, la llegada de su primer hijo, despertó en él un admirable sentido de responsabilidad.
La suerte de Tony cambió radicalmente gracias a Yandel, del dúo Wisin y Yandel, a quienes considera sus padrinos artísticos. “Un día Yandel fue a cantar a Guamo y el DJ a cargo el evento, puso uno de los temas que yo había grabado. Yandel lo escuchó y de inmediato quiso darme una oportunidad dentro de su disquera”, recuerda Tony. “La química fue instantánea”, agrega. “De Wisin y Yandel he aprendido muchísimo, especialmente el nivel de disciplina que tienen. Realmente los admiro”.